También conocido como el número 200 de la colección de Nova, son los últimos 20 euros que me he gastado en papel impreso. Como es tradicional en Nova, donde el número 0, 50 y 100 (el número 0 es El juego de Ender, Barceló lo convirtió en el número 0 cuando por fin logró que Nova lo publicara) son de Orson Scott Card, el 200 es una selección de relatos de ciencia ficción realizada por este autor.
Como aficionada a la ciencia ficción, y joven padawan del género, no he podido perderme la ocasión de leer "un poquito de lo mejor de todo", encima si la antología venía de la mano de Card, que es uno de mis autores preferidos. Así voy fichando los autores que más me han gustado, y puedo tomarme la pequeña introducción que de cada uno hace Card antes de los relatos como futura guía de lectura (también tengo pendiente comprarme la guía de lectura de Barceló. Está claro que ese señor y yo tenemos almas gemelas, todo lo que dice que le gusta, me gusta a mí. Barceló y cola forever XD).
He aquí la lista:
RELATOS:
LA EDAD DE ORO
«Llámame Joe» de Poul Anderson. («Call Me Joe», 1957)
«Todos vosotros zombis...» de Robert A. Heinlein. («All You Zombies», 1959)
«Componedor» de Lloyd Biggle Jr. («Tunesmith», 1957)
«Un platillo de soledad» de Theodore Sturgeon. («A Saucer of Loneliness», 1953)
«Sueños de robot» de Isaac Asimov. («Robot Dreams», 1986)
«Involución» de Edmond Hamilton. («Devolution», 1936)
«Los nueve mil millones de nombres de Dios» de Arthur C. Clarke. («The Nine Billion Names of God», 1953)
«Una obra de arte» de James Blish. («A Work of Art», 1956)
«Tenían la piel oscura y los ojos dorados» de Ray Bradbury. («Dark They Were, and Golden-Eyed», 1949)
LA NUEVA OLA
«"¡Arrepiéntete, Arlequín!", dijo el señor TicTac» de Harlan Ellison. ("Repent, Harlequin!" Said the Ticktockman», 1965)
«La madre de Eurema» de R. A. Lafferty. («Eurema's Dam», 1972)
«Pasajeros» de Robert Silverberg. («Passengers», 1968)
«El túnel bajo el mundo» de Frederik Pohl. («The Tunnel under The World», 1955)
«¿Quién puede reemplazar a un hombre?» de Brian W Aldiss. (Who Can Replace a Man?», 1958)
«Los que se van de Omelas» de Ursula K. Le Guin. («The Ones Who Walk Away from Omelas», 1973)
«Luna inconstante» de Larry Niven. («Inconstant Moon», 1971)
LA GENERACIÓN MEDIÁTICA
«Los reyes de la arena» de George R. R. Martin. («Sandkings», 1979)
«El sendero descartado» de Harry Turtledove. («The Road not Taken», 1985)
«Combate aéreo» de William Gibson y Michael Swanwick. («Dogfight», 1985)
«Valor facial» de Karen Joy Fowler. («Face Value», 1986)
«Vasijas» de C. J. Cherryh. («Pots», 1985)
«Nieve», de John Crowley. (Snow», 1985)
«Rata» de James Patrick Kelly. («Rat», 1986)
«Los osos descubren el fuego» de Terry Bisson. («Bears Discover Fire», 1990)
«Una huida perfecta» de John Kessel. («A Clean Scape», 1985)
«Turistas» de Lisa Go1dstein. («Tourist», 1985)
«Uno» de George Alec Effinger. («One», 1995)
El primer relato me ha gustado mucho, es una historia en la que un grupo de científicos crea una especie de homínidos adaptados a las condiciones de un planeta, para estudiarlo controlando sus mentes a través de una tecnología que tienen que les permite entrar en las mentes de la gente. Todos vosotros zombis es más rara que ni sé O_O, pero no está mal.
Componedor es de las que más me ha gustado. Trata sobre un futuro en el que la música "porque sí" ya no se escucha, solo anuncios, y encima ya no se usan instrumentos musicales manuales, sino que todo está automatizado. El protagonista trabaja escribiendo anuncios, pero el pobre hombre tiene mucho talento y echa de menos la época en que la gente escuchaba música sin letra, y sin imágenes, así que decide emprender su cruzada personal.
Un platillo de soledad, rara pero bonita. Sueños de robot ya la había leído, Asimov estupendo, como siempre. Involución, como corresponde a "Rompemundos Hamilton", es una historia bien sensacionalista. No es de lo que más me gusta, pero está bien para su época, supongo.
Los nueve mil millones de nombres de Dios: menuda paranoia XD, pero qué clase de final es ese? Una obra de arte no me ha gustado demasiado. Tenían la piel oscura y los ojos dorados... curiosa, muy curiosa, pero tampoco me ha dejado con la boca abierta.
¡Arrepiéntete, Arlequín!", dijo el señor TicTac: esta es genial, me ha recordado a V de Vendetta y a Momo. Resulta que en el futuro se ha llegado a un punto en el que perder el tiempo o ser impuntual es una falta gravísima, que puede incluso ser penada "retirandole todas sus horas de vida", que es lo que hace el señor TicTac con un invento nada simpático que tiene con ese fin. Arlequín es un libertario del tiempo, con ideas tan originales como tirar un cargamento entero de gominolas desde el cielo para entretener a la gente, todo un terrorista :)
La madre de Eurema es genial. Va de un tipo tan absolutamente idiota e inútil, que no le queda más remedio que inventar máquinas y robots que hagan las cosas más básicas por él :P. Pasajeros es una historia curiosa, te deja con ganas de más.
El túnel bajo el mundo: definitivamente a Pohl se le va la olla, en serio, pero es absolutamente genial, menuda idea XD. Es uno de esos relatos que basa su gracia en lo que al final descubres que es la realidad, cuando todo cuadra.
¿Quién puede reemplazar a un hombre? no me ha llamado mucho la atención, aunque me han gustado las conversaciones entre robots, con sus argumentos según el cerebro que tienen. Los que se van de Omelas es una metáfora social muy bien escrita y que te deja los pelos de punta.
Luna inconstante me ha gustado mucho, me encanta cuando el protagonista de pronto se da cuenta, en una noche en que la luna se ha vuelto asombrósamente brillante, que si la luna brilla mucho más de la cuenta... es porque al sol le ha pasado algo.
Los reyes de la arena me ha dejado tocada. Me ha gustado mucho la historia, que da cierto repelús. Es una mezcla de ciencia ficción y género fantástico (la anterior antología que me compré fue una bien gorda, "Felices Pesadillas", de los mejores relatos de terror publicados en Valdemar, así que digamos que también me gusta el género).
El sendero descartado es, creo, el que más me ha gustado. Una nave espacial de alienígenas parecidos físicamente a ositos de peluche, de nivel tecnólógico (aparte de lo de viajar en el hiperespacio, que al parecer era una chorrada, solo que en este planeta no hemos caído en cómo hacerlo XD) similar al del imperio Español en el siglo XVI, pasa por la Tierra, y acostumbrados a ser los reyes de la galaxia, deciden invadirnos. Mira tú por donde, se encuentran que estamos más avanzados que ellos, para su horror.
Combate aéreo. Puf, Gibson y yo no acabamos de ser amiguitos. Valor facial, interesante, una historia de contacto con una especie alienígena. Vasijas tiene una idea chula, pero no me ha acabado de divertir el relato. Nieve tampoco me ha sorprendido demasiado.
Rata y Los osos descubren el fuego no me han llegado, pero Una huída perfecta me ha gustado mucho. No os cuento el argumento, porque la gracia es descubrirlo sobre la marcha. Turistas me ha dejado un poco ¿hein?, y finalmente, Uno, me ha gustado bastante, pero menos que otros relatos de este libro.
Como aficionada a la ciencia ficción, y joven padawan del género, no he podido perderme la ocasión de leer "un poquito de lo mejor de todo", encima si la antología venía de la mano de Card, que es uno de mis autores preferidos. Así voy fichando los autores que más me han gustado, y puedo tomarme la pequeña introducción que de cada uno hace Card antes de los relatos como futura guía de lectura (también tengo pendiente comprarme la guía de lectura de Barceló. Está claro que ese señor y yo tenemos almas gemelas, todo lo que dice que le gusta, me gusta a mí. Barceló y cola forever XD).
He aquí la lista:
RELATOS:
LA EDAD DE ORO
«Llámame Joe» de Poul Anderson. («Call Me Joe», 1957)
«Todos vosotros zombis...» de Robert A. Heinlein. («All You Zombies», 1959)
«Componedor» de Lloyd Biggle Jr. («Tunesmith», 1957)
«Un platillo de soledad» de Theodore Sturgeon. («A Saucer of Loneliness», 1953)
«Sueños de robot» de Isaac Asimov. («Robot Dreams», 1986)
«Involución» de Edmond Hamilton. («Devolution», 1936)
«Los nueve mil millones de nombres de Dios» de Arthur C. Clarke. («The Nine Billion Names of God», 1953)
«Una obra de arte» de James Blish. («A Work of Art», 1956)
«Tenían la piel oscura y los ojos dorados» de Ray Bradbury. («Dark They Were, and Golden-Eyed», 1949)
LA NUEVA OLA
«"¡Arrepiéntete, Arlequín!", dijo el señor TicTac» de Harlan Ellison. ("Repent, Harlequin!" Said the Ticktockman», 1965)
«La madre de Eurema» de R. A. Lafferty. («Eurema's Dam», 1972)
«Pasajeros» de Robert Silverberg. («Passengers», 1968)
«El túnel bajo el mundo» de Frederik Pohl. («The Tunnel under The World», 1955)
«¿Quién puede reemplazar a un hombre?» de Brian W Aldiss. (Who Can Replace a Man?», 1958)
«Los que se van de Omelas» de Ursula K. Le Guin. («The Ones Who Walk Away from Omelas», 1973)
«Luna inconstante» de Larry Niven. («Inconstant Moon», 1971)
LA GENERACIÓN MEDIÁTICA
«Los reyes de la arena» de George R. R. Martin. («Sandkings», 1979)
«El sendero descartado» de Harry Turtledove. («The Road not Taken», 1985)
«Combate aéreo» de William Gibson y Michael Swanwick. («Dogfight», 1985)
«Valor facial» de Karen Joy Fowler. («Face Value», 1986)
«Vasijas» de C. J. Cherryh. («Pots», 1985)
«Nieve», de John Crowley. (Snow», 1985)
«Rata» de James Patrick Kelly. («Rat», 1986)
«Los osos descubren el fuego» de Terry Bisson. («Bears Discover Fire», 1990)
«Una huida perfecta» de John Kessel. («A Clean Scape», 1985)
«Turistas» de Lisa Go1dstein. («Tourist», 1985)
«Uno» de George Alec Effinger. («One», 1995)
El primer relato me ha gustado mucho, es una historia en la que un grupo de científicos crea una especie de homínidos adaptados a las condiciones de un planeta, para estudiarlo controlando sus mentes a través de una tecnología que tienen que les permite entrar en las mentes de la gente. Todos vosotros zombis es más rara que ni sé O_O, pero no está mal.
Componedor es de las que más me ha gustado. Trata sobre un futuro en el que la música "porque sí" ya no se escucha, solo anuncios, y encima ya no se usan instrumentos musicales manuales, sino que todo está automatizado. El protagonista trabaja escribiendo anuncios, pero el pobre hombre tiene mucho talento y echa de menos la época en que la gente escuchaba música sin letra, y sin imágenes, así que decide emprender su cruzada personal.
Un platillo de soledad, rara pero bonita. Sueños de robot ya la había leído, Asimov estupendo, como siempre. Involución, como corresponde a "Rompemundos Hamilton", es una historia bien sensacionalista. No es de lo que más me gusta, pero está bien para su época, supongo.
Los nueve mil millones de nombres de Dios: menuda paranoia XD, pero qué clase de final es ese? Una obra de arte no me ha gustado demasiado. Tenían la piel oscura y los ojos dorados... curiosa, muy curiosa, pero tampoco me ha dejado con la boca abierta.
¡Arrepiéntete, Arlequín!", dijo el señor TicTac: esta es genial, me ha recordado a V de Vendetta y a Momo. Resulta que en el futuro se ha llegado a un punto en el que perder el tiempo o ser impuntual es una falta gravísima, que puede incluso ser penada "retirandole todas sus horas de vida", que es lo que hace el señor TicTac con un invento nada simpático que tiene con ese fin. Arlequín es un libertario del tiempo, con ideas tan originales como tirar un cargamento entero de gominolas desde el cielo para entretener a la gente, todo un terrorista :)
La madre de Eurema es genial. Va de un tipo tan absolutamente idiota e inútil, que no le queda más remedio que inventar máquinas y robots que hagan las cosas más básicas por él :P. Pasajeros es una historia curiosa, te deja con ganas de más.
El túnel bajo el mundo: definitivamente a Pohl se le va la olla, en serio, pero es absolutamente genial, menuda idea XD. Es uno de esos relatos que basa su gracia en lo que al final descubres que es la realidad, cuando todo cuadra.
¿Quién puede reemplazar a un hombre? no me ha llamado mucho la atención, aunque me han gustado las conversaciones entre robots, con sus argumentos según el cerebro que tienen. Los que se van de Omelas es una metáfora social muy bien escrita y que te deja los pelos de punta.
Luna inconstante me ha gustado mucho, me encanta cuando el protagonista de pronto se da cuenta, en una noche en que la luna se ha vuelto asombrósamente brillante, que si la luna brilla mucho más de la cuenta... es porque al sol le ha pasado algo.
Los reyes de la arena me ha dejado tocada. Me ha gustado mucho la historia, que da cierto repelús. Es una mezcla de ciencia ficción y género fantástico (la anterior antología que me compré fue una bien gorda, "Felices Pesadillas", de los mejores relatos de terror publicados en Valdemar, así que digamos que también me gusta el género).
El sendero descartado es, creo, el que más me ha gustado. Una nave espacial de alienígenas parecidos físicamente a ositos de peluche, de nivel tecnólógico (aparte de lo de viajar en el hiperespacio, que al parecer era una chorrada, solo que en este planeta no hemos caído en cómo hacerlo XD) similar al del imperio Español en el siglo XVI, pasa por la Tierra, y acostumbrados a ser los reyes de la galaxia, deciden invadirnos. Mira tú por donde, se encuentran que estamos más avanzados que ellos, para su horror.
Combate aéreo. Puf, Gibson y yo no acabamos de ser amiguitos. Valor facial, interesante, una historia de contacto con una especie alienígena. Vasijas tiene una idea chula, pero no me ha acabado de divertir el relato. Nieve tampoco me ha sorprendido demasiado.
Rata y Los osos descubren el fuego no me han llegado, pero Una huída perfecta me ha gustado mucho. No os cuento el argumento, porque la gracia es descubrirlo sobre la marcha. Turistas me ha dejado un poco ¿hein?, y finalmente, Uno, me ha gustado bastante, pero menos que otros relatos de este libro.







